Categorías

En la ducha

05/01/2019· CONSEJOS

A continuación te damos unos consejos para cuidar tu piel en la ducha:

Debes controlar la temperatura del agua. La temperatura debe ser templada en torno a los 30º y terminar con agua fría en las piernas. Los beneficios son múltiples:

- Se mantiene más hidratada, tersa y con los poros cerrados.

- El aspecto de la piel mejora.

- Mejora la circulación y mantiene a raya las varices.

- Calma el picor.

- El pelo no se engrasa tanto y está más brillante.

- Estimula el metabolismo y quema más calorías.

- Después de la ducha te sientes más activa.

Utiliza peeling y así eliminarás las células muertas de la piel.
Asegúrate de un aclarado perfecto.
Hidrata a piel tras la ducha cuando esté ligeramente húmeda
Seca tu piel de modo suave. No frotes con la toalla: Lo mejor, para secarte, es hacer un poco de presión con la toalla, a base de toquecitos, pero nunca frotar o usar albornoz.